Los casquillos rectos (cilíndricos) de bronce sinterizado SKF son adecuados para movimientos oscilantes, rotativos y lineales, y pueden admitir cargas radiales. Los casquillos de bronce sinterizado SKF son autolubricantes y no necesitan mantenimiento. Están formados por una matriz de bronce porosa impregnada de aceite mineral. La impregnación de aceite permite velocidades de deslizamiento muy altas y hace que estos casquillos sean adecuados para aplicaciones rotativas.