Los rodamientos SKF para altas temperaturas están diseñados para ofrecer una mayor confiabilidad, una menor complejidad y un menor impacto ambiental a temperaturas de funcionamiento de hasta 350 °C (660 °F). Esto hace que estos productos sean muy adecuados para aplicaciones en carrillos de secadero, hornos de solera con rodillos y panaderías, donde hay sentidos de giro tanto constantes como alternados.